©FC BarcelonaLa figura del ex presidente Enric Martí Carreto, que dirigió el Barça entre el 16 de julio de 1952 y el 22 de septiembre de 1953, recuperó protagonismo el sábado en el Camp Nou. Dionisia Martí, nieta del ex presidente, cedió un busto de su abuelo en el FC Barcelona, para que sea expuesto en el Museo del club azulgrana. En los prolegómenos del partido contra la Real Sociedad, el presidente Sandro Rosell, acompañado de los vicepresidentes Carles Vilarrubí y Jordi Cardoner y los directivos Ramon Pont y Toni Freixa, recibió el obsequio de manos de Dinonisia Martí y su familia, en el Palco del Camp Nou.
Enric Martí Carreto, que había sido vicepresidente durante la etapa de Agustí Montal Galobart, heredó un club triunfante, el año 1952. Bajo su presidencia, el equipo barcelonista se adjudicó la Liga, la Copa y la Copa Eva Duarte. Pero a pesar de los éxitos deportivos, su gran gestión se vio truncada por el estallido del 'caso Di Stefano', que acabaría provocando su dimisión como dirigente azulgrana.
En el acto de entrega, el presidente Sandro Rosell se refirió a la complicada etapa que tuvo que vivir Enric Martí Carreto, en el tramo final de su mandato. "Presidir el club en aquella época no era fácil", comentó. "Fue un hombre de 'seny', en un años difíciles", añadió su nieta, al tiempo que mostraba su satisfacción por este acto íntimo pero lleno de simbolismo: "Es un gran honor. Ha sido un día muy especial y lleno de emotividad".
Dinonisia Martí, que vive actualmente en Madrid, cree que el Museo del Barça "es el mejor lugar donde podría estar el busto de mi abuelo, él estaría muy orgulloso". "Era un hombre de una gran bondad. Le gustaba la vida en familia. Era mi padrino y teníamos una relación muy especial ", recordaba su nieta en Barça TV.










